OLÍMPICO Y PARALÍMPICO: DIVERSIDAD

A partir del siguiente posteo que hice en mi perfil de Facebook sobre los atletas paralímpicos, “Todos los niños deben ver, un ratito, los Juegos Paralímpicos! Naturalizar la convivencia, multiplicar la fe, y al arte de superar la dificultad. Inspirador. Sin par”, la psicóloga graduada en la UBA Nadia Scollo me dio su punto de vista. Creo que es muy rico y vale la pena incorporarlo, para darle el tratamiento adecuado a la cuestión de fondo, qué es normal y qué es anormal. O si efectivamente se trata tan solo de una gran diversidad. Así fue nuestro ida y vuelta:

Nadia Scollo: Juan, en realidad todos deberíamos ver todo; por qué ellos deben estar aparte? La diversidad humana es inmensa… Y no creo que se trate de fe; ojo con ese concepto. Sé que lo decís con la mejor intención, pero todo lo que refiera a la discapacidad con el sacrificio, el dolor, o como seres angelicales, milagrosos, de luz… Ambos polos son igual de segregacionistas…

Juan Butvilofsky: Absolutamente, pero hablando con los chicos (los atletas paralímpicos), en entrevistas, me explican que hay que alertar sobre las dificultades, desde edilicias hasta sociales, porque todo es más difícil. Entonces, efectivamente, tienen comportamientos extraordinarios, destacados. Voy a responder más fácil. Los chicos me dicen, como alguna vez me dijo Gusty Fernández (tenista paralímpico, ganador de Grand Slam): “hay menos rampas que escaleras”.

Nadia Scollo: Si, la rampa es sólo accesibilidad, pero si esa rampa no está erotizada, no sirve de nada. Me explico: si del otro lado no hay nadie, si no hay aceptación, inclusión y tantas otras cuestiones, la accesibilidad no sirve. Trabajo en diversidad funcional (discapacidad) hace mucho tiempo, y tengo un pensamiento contra hegemónico, por así decirlo, sobre el tema. Sólo creo y promulgo la diversidad humana. El concepto de capacitismo es muy interesante;  buscalo Juan, para que me entiendas mejor. El tema de los cuerpos, atravesado por el capitalismo, un sin fin de cuestiones de las que “no se habla”. Esto de “librar una batalla” también es una forma de estigmatizarlos, aunque uno lo diga de buena fe y con buena intención, como es en tu caso; está todo tan enquistado, arraigado y sobre adaptado y aprendido que es muy difícil sacarse esa piel, esos conceptos, tanta cosa que nos han metido en la cabeza y desaprender…!

Juan Butvilofsky: Totalmente. De hecho yo no creo en lo normal o anormal; sólo hay hábitos culturales arrastrados. Y aplicado al comportamiento que elijas. A lo que apunto, sin tu capacitación, que adopto, es a lo cotidiano. Por caso: chicos que sufren en el día a día escolar desde esa supuesta “normalidad”, por ese arrastre de costumbres o parámetros. Y sobre la accesibilidad, simplemente transfiero lo que hablo con los chicos. No es amigable, y sumo tu criterio de lo erótico, que creo comprender. Gracias por las respuestas.

Nadie Scollo: Después de haber estado al lado del “Maestro” (por Fernando Peña, el Puto Lindo), cómo podes creer en la normalidad? Jajaja!

Juan Butvilofsky:  Redondeando, y agradeciendo lo que me enseñaste, el espíritu del posteo es la emoción que me brota al ver cómo desafían a lo establecido. Yo cuestiono lo establecido todos los días. De hecho no lo soporto, porque conlleva algo así como resignación.

Nadia Scollo: Si, totalmente Juan. Sólo que hay cosas que me hacen ruido. Yo también podría haber posteado textuales palabras tuyas, hace años, aún laburando de esto y siendo esta mi vocación, y viviendo en un mundo TAN diverso y plural, por suerte! Pero le fui dando una vuelta más. Te recomiendo, sé que vas a resonar rápidamente, que agregues a Silvina Peirano.

Juan Butvilofsky: Será un placer.

Espero les haya servido tanto como a mí. Pueden contactar a Nadia en este celular: 1562714726.

@JuanButvilofsky