El tipo las miraba con desprecio, mientras se amasaba su exuberante panza. El inexpresivo paquete con galletas de arroz, solitario, lo esperaba en la góndola de los productos light, sin apuro ni gracia. Mi vecino iba a asumir su adiposa realidad, uno de los tantos motivos, supongo, por el cual su señora, mi vecina, ya no lo miraba… El hosco cincuentón tenía las piernas de “Bambi”, el bombo de “Tula” debajo de una musculosa marrón, y un gorro verde. Era una especie de ombú en ojotas, envuelto con una camiseta estirada… –Con queso crema son ricas, Rubén; y son réquete baratas -, le sugerí sonriente aquella tarde al ancho caballero, ese que estaba abrumado por el calvario que se le avecinaba. –Si son tan ricas, comételas vos, salamín-, devolvió el troglodita, antes de arrojar la bolsa con seis galletas hacia otra galleta, mi cara (risas; gracias a Dios no me pasó nada)… La reacción agresiva del grupúsculo de energúmenos contra el flamante estadio de Independiente, batallón de Homo erectus que intentó representar brutalmente a los auténticos hinchas de Racing, me recordó a mi vecino, el que eligió atacarme en lugar de asumir su desgracia… La “Academia” hoy vive días penosos, diametralmente opuestos a los que escribieron su historia de leyenda, mágica. Los dirigentes ochentosos que vaciaron al Club, “Blanquiceleste S.A.” y su gestión escandalosa, la inexperta aunque bien intencionada Comisión Directiva actual y la coyuntura criolla aplastaron a una institución que fue grande en todo sentido, y ahora sólo lo es por su gente, los que alientan sin profanar, esos que, aunque ganes o pierdas, acompañan a los errantes futbolistas hasta cualquier cancha… El eterno rival entendió mejor a su crisis, invirtió lo que recaudó con inteligencia, se endeudó con coherencia y, más allá de algún que otro tropiezo en materia de contrataciones, volvió a ser quien fue… Ese es el camino a seguir. El odio, el infundado rapto de revancha y la demencia atraen más malaria. Racing perdió la línea, pero aún cuenta con margen para ponerse de pie: las galletas de arroz con queso crema son ricas; y son réquete baratas…