Profertil

30
Noviembre
2009

Tablón: Mi primer libro…

De mi libro de cabecera “Cuarenta y siete consejos piolas para levantarse señoras en el Balneario Doce de Punta Mogotes” se pueden rescatar varias máximas aplicables a nuestro fútbol. Simpatiquísimos chascarrillos del tipo “… Mire Doña como bailo arriba del waffle…” -el festejante debe pararse encima del símil panqueque y mover las caderas hacia atrás y hacia adelante-; o “… Mami, te llevaría a dar una vuelta en barquillo…” -el festejante debe rematar la gracia agitando la típica galleta playera con vivacidad delante de los presentes-; son un claro ejemplo de que con pocos recursos uno también puede hacer algo decente… Banfield, el cuestionado líder del certamen argentino, juega a lo que puede, y lo hace muy bien. Sin los dólares de los supuestamente más grandes, ni la prensa de entrenadores que dan cátedra como panelistas de televisión porque no los contrata nadie, este granítico equipo adaptó su esquema a su realidad, y el mentor de esta idea, Julio César Falcioni, potenció hasta el limbo a cada una de sus individualidades… Defenderse de manera meticulosa y obsesiva, aguardar un tropiezo del rival y transformar a la desesperación del oponente en una chance favorable, entre otras cosas, hacen del “Taladro” una formación confiable, que no viola reglas para embolsar puntos, y que hasta este domingo había sumado siempre como local y como visitante… A tres fechas de lo que puede ser un hito para su historia, a pesar del impensado tropiezo contra el eternamente milagroso Racing, el club del sur del gran Buenos Aires ha demostrado poseer una identidad, la que algunos románticos intentan descuartizar, y eso es evidentemente envidiable… ¿Podrá el peliagudo Newell´s de Roberto Sensini superar la línea del todavía puntero? ¿Se cruzará en la definición del “Torneo Apertura” alguno de los árbitros que no le cortaba al ahora ex relacionista público de la “AFA”, Don Aníbal Hay? ¿Conocía usted, estimado lector, “Cuarenta y siete consejos piolas para levantarse señoras en el Balneario Doce de Punta Mogotes”? (gracias al fabuloso chiste del barquillo conquisté a mi primera novia mientras comía un waffle…).

Otros libros para la playa:

“Yo también trabajé en Garbarino”
“Como adiestrar a un Pony”
“Liberen a Silly” (la increíble epopeya de un grupo de vecinos que encadena al actor a un pino para que no haga más programas en “Canal 7″)



Un Comentario

  1. Hernan:

    Los tendre en cuenta, parecen interesantes recomendaciones jaja.



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