March
2008
El Tablón, ladran Pancho…

Mi tío Ricardo, ese loco lindo que había comprado una mueblería en quiebra y le había puesto “Living la Vida Loca” en pleno auge de Ricky Martín; el mismo tipo que se había asociado con Diego Maradona para invertir en una veterinaria (“Se te Escapó la Tortuga”), una peluquería (“Hacete el Mechón”) y un tenedor libre (“Lo Hago por las Gordas”); ahora apostó dinero en otro emprendimiento revolucionario: el “Snack Board”, un bar temático ideal para los fanáticos de la comida chatarra que necesitan bajar de peso -él se para en la puerta de la fonda y le tira rodajas de salamines, cuadraditos de queso y papas fritas a los comensales, quienes son obligados a pasar corriendo- (risas)… Si de emprendimientos osados con final feliz hablamos, es inevitable reconocerle a Ramón Díaz que no estaba tan errado al apostar por Andrés D´Alessandro. Brillante actuación la del irreverente creador zurdo, artífice del triunfo que puso a San Lorenzo definitivamente a la altura del resto de los que pelean en serio. Estudiantes es el mejor equipo del campeonato porque la apuesta ofensiva no es una declamación blanda sino una declaración de principios. River, el transitorio líder de la competencia, es un genial arquero y buenas intenciones. Por ahora le alcanza, pero deberá evolucionar, y mucho, si quiere adueñarse de algunos de los dos trofeos en juego. De su barra brava no hay mucho más que agregar; está todo filmado. Boca perdió el tren en Bahía porque Rodrigo Palacio sigue siendo mucho más espectacular que certero. La eficacia del chico de la tapa contra el Colo Colo fue inversamente proporcional a los intereses de su entrenador, Don Carlos Ischia, quien, a veces, a la hora de meter cambios sobre la marcha, es tan irregular como el chico… ¿Podrán los clubes que participan de la Copa mantener semejante ritmo?, ¿despertarán de la profunda siesta Vélez e Independiente?, ¿quiere comerse una picada y perder dos kilos? -vaya a “Snack Board”, y pregunte por mi tío-.
* Otros hitos empresariales de Ricardo: el soquete con pompón; el “Loco Lope” -aquella inolvidable papa con rasgos humanos que debía ser regada para dejarse el cabello largo, que al fin de cuentas simplemente era pasto-; y el “Amigochi” -la versión criolla de la mascota virtual japonesa que moría cuando dejaba de recibir cariño, o sea pilas, -yo dejé morir a Hugo, el mío…- (tristísimo; verídico).

Por torcerle la muñeca a los que dudaban con la frente alta y la bola a ras del piso, por sus dos primeros gritos tras su vuelta a la Argentina y, sobre todo, por ayudar a su ascendente equipo a consumar su cuarto éxito en cadena en el certamen doméstico, el “Jugador Budweiser” de la octava fecha del “Torneo Clausura Cablevisión” fue Andrés D´Alessandro, el invitado que faltaba en la centenaria fiesta “Santa”. Levante su copa “Cabezón”; brinde con una “Budweiser” bien helada.
Ranking Budweiser - Posiciones -
1° Darío Cvitanich (Banfield) y Martín Bravo (San Martín de San Juan) *6 goles
2° Martín Palermo (Boca), Gustavo Balvorín (Vélez) y Daniel Montenegro (Independiente) *4 goles
3° Andrés Franzoia (Huracán) Facundo Sava (Racing) y Andrés D´Alessandro (San Lorenzo) *2 goles
–una mención cada uno-
Octava fecha del “Torneo Clausura Cablevisión” – Resultados -
1 Racing – San Martín SJ 2
0 Colón – Gimnasia LP 0
1 Estudiantes LP – Vélez 0
1 Gimnasia J – Central 1
3 Banfield – Argentinos 2
3 San Lorenzo – Lanús 1
0 Huracán – Independiente 0
1 Newell´s – Tigre 1
1 River – Arsenal 0
1 Olimpo BB – Boca 1
Copa Santander Libertadores – Programa de la semana -
Grupo 2: miércoles 19.30hs. Lanús – Estudiantes LP FOX Sports
Grupo 5: miércoles 24.00hs. América DF – River FOX Sports
Grupo 1: jueves 21.00hs. Cruceiro – San Lorenzo FOX Sports

CARTA ABIERTA A CRISTINA
Cristina, mucho gusto. Mi nombre es Fernando Peña, soy actor, tengo 45 años y soy uruguayo. Peco de inocente si pienso que usted no me conoce, pero como realmente no lo sé, porque no me cabe duda que debe de estar muy ocupada últimamente trabajando para que este país salga adelante, cometo la formalidad de presentarme. Siempre pienso lo difícil que debe ser manejar un país… Yo seguramente trabajo menos de la mitad que usted y a veces me encuentro aturdido por el estrés y los problemas. Tengo un puñado de empleados, todos me facturan y yo pago IVA, le aclaro por las dudas, y eso a veces no me deja dormir porque ellos están a mi cargo. ¡Me imagino usted! Tantos millones de personas a su cargo, ¡qué lío, qué hastío! La verdad es que no me gustaría estar en sus zapatos. Aunque le confieso que me encanta travestirme, amo los tacos y algunos de sus zapatos son hermosísimos. La felicito por su gusto al vestirse.
Mi vida transcurre de una manera bastante normal: trabajo en una radio de siete a diez de la mañana, después generalmente duermo hasta la una y almuerzo en mi casa. Tengo una empleada llamada María, que está conmigo hace quince años y me cocina casero y riquísimo, aunque veces por cuestiones laborales almuerzo afuera. Algunos días se me hacen más pesados porque tengo notas gráficas o televisivas o ensayos, pruebas de ropa, estudio el guión o preparo el programa para el día siguiente, pero por lo general no tengo una vida demasiado agitada.
Mi celular suena mucho menos que el suyo, y todavía por suerte tengo uno solo. Pero le quiero contar algo que ocurrió el miércoles pasado. Es que desde entonces mi celular no deja de sonar: Telefe, Canal 13, Canal 26, diarios, revistas, Télam… De pronto todos quieren hablar conmigo. Siempre quieren hablar conmigo cuando soy nota, y soy nota cuando me pasa algo feo, algo malo. Cuando estoy por estrenar una obra de teatro –mañana, por ejemplo– nadie llama. Para eso nadie llama. Llaman cuando estoy por morirme, cuando hago algún “escándalo” o, en este caso, cuando fui palangana para los vómitos de Luis D’Elía. Es que D’Elía se siente mal. Se siente mal porque no es coherente, se siente mal porque no tiene paz. Alguien que verbaliza que quiere matar a todos los blancos, a todos los rubios, a todos los que viven donde él no vive, a todos lo que tienen plata, no puede tener paz, o tiene la paz de Mengele.
Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D’Elía el miércoles porque quería hablar tranquilo con él por los episodios del martes: el golpe que le pegó a un señor en la plaza. Me atendió su hijo, aparentemente Luis no estaba. Le pregunté sencillamente qué le había parecido lo que pasó. Balbuceó cosas sin contenido ni compromiso y cortó.
Al día siguiente insistí, ya que me parecía justo que se descargara el propio Luis. Me saludó con un “¿qué hacés, sorete?” y empezó a descomponerse y a vomitar, pobre Luis, no paraba de vomitar. ¡Vomitó tanto que pensé que se iba a morir! Estaba realmente muy mal, muy descompuesto. Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel.
Acepto contradicciones, acepto enojos, peleas, puteadas, pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. Las ganas de desunir, de embarullar y de confundir a la gente tampoco. Cuando me cortó diciéndome: “Chau, querido…”, enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar, que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con ese tipo que está tan cerca de los Kirchner, que D’Elía tiene muuuucho poder, que es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas hablé con mi abogado. ¡Mi abogado me contestó que no había nada qué hacer porque el jefe de D’Elía es el ministro del Interior! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina? Tranquilíceme y dígame que no, que Luis no trabaja para usted o para algún ministro. Pero, aun siendo así, mi miedo no es que D’Elía me mate, Cristina; mi miedo se basa en que lo anterior sea verdad. ¿Puede ser verdad que este hombre esté empleado para reprimir y contramarchar? ¿Para patotear? ¿Puede ser verdad? Ése es mi verdadero miedo. De todos modos lo dudo.
Yo soy actor, no político ni periodista, y a veces, aunque no parezca, soy bastante ingenuo y estoy bastante desinformado. Toda la gente que me rodea, incluidos mis oyentes, que no son pocos, me dicen que sí, que es así. Eso me aterra. Vivir en un país de locos, de incoherentes, de patoteros. Me aterra estar en manos de retorcidos maquiavélicos que callan a los que opinamos diferente. Me aterra el subdesarrollo intelectual, el manejo sucio, la falta de democracia, eso me aterra Cristina. De todos modos, le repito, lo dudo.
Pero por las dudas le pido que tenga usted mucho cuidado con este señor que odia a los que tienen plata, a los que tienen auto, a los blancos, a los que viven en zona norte. Cuídese usted también, le pido por favor, usted tiene plata, es blanca, tiene auto y vive en Olivos. A ver si este señor cambia de idea como es su costumbre y se le viene encima. Yo que usted me alejaría de él, no lo tendría sentado atrás en sus actos, ni me reuniría tan seguido con él.
De todas maneras, usted sabe lo que hace, no tengo dudas. No pierdo las esperanzas, quiero creer que vivo en un país serio donde se respeta al ciudadano y no se lo corre con otros ciudadanos a sueldo; quiero creer que el dinero se está usando bien, que lo del campo se va a solucionar, que podré volver a ir a Córdoba, a Entre Ríos, a cualquier provincia en auto, en avión, a mi país, el Uruguay… por tierra algún día también.
Quiero creer que pronto la Argentina, además de los cuatro climas, Fangio, Maradona y Monzón, va a ser una tierra fértil, el granero del mundo que alguna vez supo ser, que funcionará todo como corresponde, que se podrá sacar un DNI y un pasaporte en menos de un mes, que tendremos una policía seria y responsable, que habrá educación, salud, piripipí piripipí piripipí, y todo lo que usted ya sabe que necesita un país serio. No me cabe duda de que usted lo logrará. También quiero creer que la gente, incluso mis oyentes, hablan pavadas y que Luis D’Elía es un señor apasionado, sanguíneo, al que a veces, como dijo en C5N, se le suelta la cadena. Esa nota la vio, ¿no? Quiero creer, Cristina, que Luis es solamente un loco lindo que a veces se va de boca como todos. Quiero creer que es tan justiciero que en su afán por imponer justicia social se desborda y se desboca. Quiero creer que nunca va a matar a alguien y que es un buen hombre. Quiero creer que ni usted ni nadie le pagan un centavo. Quiero creer que usted le perdona todo porque le tiene estima. Quiero creer que somos latinos y por eso un tanto irreverentes, a veces también agresivos y autoritarios. Quiero creer que D’Elía no me odia y que, la próxima vez que me lo cruce en un cine o donde sea, me haya demostrado que es un hombre coherente, trabajador decente con sueldo en blanco y buenas intenciones.
Cuando todo eso suceda, le daré la mano a D’Elía y gritaré: “Viva Cristina”… Cuántas ganas tengo de que todo eso suceda. ¿Estaré pecando de inocente e ingenuo otra vez? Espero que no.
La saluda cordialmente,
Fernando Peña
* Si está de acuerdo con Peña, presione #1; si opina exactamente lo contrario, pulse #2; y si tiene otro pensamiento para enaltecer al debate, apriete al dueño del locutorio, arrebátele un ordenador, y métase en www.tablonargentino.com (Te Oigo)…

Torneo Clausura Cablevisión, octava fecha:
1 RACING – SAN MARTÍN (SJ) 2
Había arriesgado Walter Queijeiro, el elástico y siempre informado periodista de “FOX Sports”: “Racing Club 0 - San Martín de San Juan 2”.
Había anticipado Guillermo Mimo: “San Martín de San Juan 3 a 1”.
Habían desafiado los tres amigos del Tablón que se animaron al la partida múltiple: “Racing 1 a 0 (Luciano Kiernan)”. “San Martín de San Juan 1 a 0 (Facundo Bochatay)”. “San Martín de San Juan 2 a 1 (Luis María Flores)”.
… “Juan, supongo que esperabas este mail. Qué decir en este momento tan glorioso para mí… No solo le gané el PRODE al hijo de Marcel Marceau, sino que también a Queijeiro y a dos seguidores tuyos, acertando los dos goleadores del ganador… Quiero compartir este triunfo con todos mis compañeros y con mi familia, que me apoyaron siempre y me dieron fuerza en los momentos difíciles… ¡Gracias por darme la oportunidad de jugar y por la generosidad de publicar mi pronóstico justo la vez que la pegué!… Abrazo y que sigan los éxitos! Luisma.
* Salvo el DT Miguel Micó y Luciano Kiernan, el resto de la población mundial sospechaba que San Martín de San Juan se iba a transformar en el verdugo de turno de la “Academia” (risas). Pero, nobleza obliga, el grande, el que lo ve todo, el genial Guillermo Mimo, no dio en el blanco apenas por un gol, y por esa razón, el justo vencedor de la contienda fue Luis María Flores. Congratulaciones para el vencedor (puede llevara quien quiera a “Te Mataré Ramírez”), y ovación para el resto de los competidores (los voy a llevar por siempre en mi corazón)…
HISTORIAL:
Octava fecha
Mimo versus Walter Queijeiro (“FOX Sports”) y “Resto del Mundo” –ganó Luis María Flores-
Séptima fecha:
Mimo se marchó junto con su señora al laberinto de “Los Cocos” para disfrutar del fin de semana eterno.
Sexta fecha:
Mimo versus Enrique “Quique” Sacco (“ESPN”) –postergado-
Quinta fecha:
Mimo versus Diego “Diega” Della Sala (“Rock and Pop”) –ganó Mimo-
Cuarta fecha:
Mimo versus Alberto Martín (artista en “La Jaula de las Locas”) –ganó Mimo-
Tercera fecha:
Mimo versus Elio Rossi (Radio Del Plata) –ganó Rossi-
Segunda fecha:
Mimo versus Ariel Donatucci (Radio 10) –ganó Mimo-
Primera fecha:
Mimo versus Sergio Kanevsky (Radio Continental) –ganó Kanevsky-





