28
Diciembre
2009
El dengue, la crisis financiera mundial, la gripe porcina, la gripe del pollo, la gripe de Pollo –mi primo- (risas), las elecciones, la muerte de Peña, los fusilamientos en las calles, más muertes de artistas, fútbol para todos, “la tenés adentro”, el cambio del clima, el paso a la eternidad del “Parquímetro”, otra vez dengue, y la rueda gira… Esas son las reglas del juego que estoy obligado a jugar, juego que a veces detesto, y otras tantas disfruto; en fin, la vida… Hacerme el tonto o inventarme una realidad alternativa no funcionan en mi existencia. Por esa razón no le voy a poner puntos, palabras feas ni metáforas lindas al año que es historia. El 2009, literalmente, fue; hasta la vista… Usted se preguntará, estimado lector, ¿Y qué querés que te diga, Juancito? La respuesta es: nada; sólo les cuento que las experiencias me enriquecieron y me transformaron en un tipo algo más lúcido, que procurará volcar la involuntaria evolución en estos escritos, en los programas de radio o televisión de los que participe, y en las charlas filosóficas que construimos, antes y después de comer, con amigos entrañables o con los miembros de mi familia… ¿A dónde vas a estar el año que viene, Juancito?, me preguntan con asombrosa ternura y respeto los oyentes de “Metro”, y muchos de ustedes, sobrios del “Tablón”. La respuesta es aún no lo sé: estoy en eso; florecieron felices alternativas…; apenas sepa qué será de mí, serán ustedes los primeros en descubrir mis próximos pasos… Quiero que recuerden, porque creo que ya se los he manifestado, que es un honor, de dimensiones que ni siquiera imaginan, el hecho de que honren cada “Tablón” con sus lecturas, respuestas, elogios y críticas. Sobra material on line; gracias por invertir sus valiosos minutos en este lúdico ejercicio que se nos hizo hábito: reírnos, a través del deporte, de nuestras torpezas ciudadanas, la de los indescriptibles habitantes de la cínica argentina… Quiero desearles, casi a los gritos, que tengan oportunidades en 2010 para pelear por sus sueños, que sea la serenidad el vector que indique el camino hacia la meta, que se rían mucho, si es necesario de mí (otra vez risas), y que vuelvan a buscarme en este u otro espacio cuando acabe la estival siesta… Aquí voy a estar, alegre, supongo que más sabio, seguramente con treinta y cuatro años (los cumpliré el primero de febrero), esperándolos ansioso, riéndome de esta película que nos tiene como protagonistas… Y si me ven en Mar del Plata o en Valeria del Mar, no duden en saludarme y convidarme un mate; soy ese que está tirado ahí, al sol, con una visera amarilla… El “Tablón” vuelve el lunes primero de febrero (sí, el día de mi cumpleaños). Regáleme, si no es mucho pedir, otra vez su confianza, estimado lector, y que este Newsletter se le haga nuevamente rutina.
Juan Butvilofsky, ese que está tirado ahí, al sol, con una visera amarilla…
DE VACACIONES…
Si por alguna razón de índole laboral usted necesita ubicarme durante enero, o a partir del primero de febrero, no desespere, tengo una opción para facilitarle: contáctese con “IP Boutique” por mail vía media@ipboutique.com.ar, o desde el site www.ipboutique.com.ar; ahí lo atenderán como usted se merece, y me harán llegar su pedido, comentario, elogio o crítica… Si la razón es privada, y no tiene que ver con lo laboral, ya sabe: durante enero me encuentra en la playa; soy ese de ahí, el de visera amarilla.
GRACIAS…
Gracias a mi esposa y a mi hijo por el amor y el aguante. Gracias a “Nextel“, “VISA“, “Nike“, “Budweiser“, “Megatlón“, “Ray Ban“, “Sarkany“, “Profertil“, “Fibertel y CableVisión” y “Te Mataré Ramírez“, empresas que apoyaron con entusiasmo a este medio. Gracias a Diego Della Sala, a Diego Scott y a mis compañeros del “Parquímetro LADO B“, a todos los que hacen “Metro95.1“, a mis colegas de “FM Identidad92.1“, a Hernán Bótbol de “Taringa!“, al equipo de “Powersite“, a “Tuni” y a “Rosa” de “Freelom“, a Diego Fernández de “Especial Web“, al staff de “Urban PR“, a la gente de “ETER” y a la de “TEA y DeporTEA“; todos han colaborado en el desarrollo de este Newsletter y su BLOG, www.tablonargentino.com. Gracias a Nadia Caracciolo, responsable de “PR Ideas“, amiga incondicional del “Tablón“, y a Nuria Silvi, propietaria de “IP Boutique“, el flamante motor de este periodista, de este Newsletter y su BLOG. Y un recuerdo para mi entrañable amigo Fernando Peña, ganador de una batalla cultural que el tiempo hará cada vez más inmensa: los que veían al homosexual como a un bicho terminaron gritándole !Puto lindo! desde la otra vereda.
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21
Diciembre
2009
“¡Nacieron cuatro ejemplares de Aguará Guazú en el zoológico porteño!”, festejaba un pedacito del diario, aquel caluroso día de enero… ¿Qué más se necesitaba para ser feliz un domingo por la tarde? ¿Cómo serían los seguramente simpatiquísimos retoños de papá y mamá Aguará Guazú? ¿No era ese el programa ideal para un columnista de deportes solo, en busca de emociones fuertes, durante el receso de un Torneo?… Cuando dejé mi casa, la sensación térmica era de treinta y seis grados, pero no me importó ni un poco. Me subí al “78″, allá en San Martín, bajé en Chacarita, tomé el “Subte B” hasta “Carlos Pellegrini” (me habían explicado mal -risas-), combiné con el “D”, y arribé a “Plaza Italia”. Ya en el zoológico, desesperadamente, gambeteé a dos patos de color negro, ignoré a la jirafa, le tiré una galletita a un mono, y arribé a destino… ¿Esa es la jaula de los Aguará Guazú?-, le pregunté a una empleada. –Sí, pero no los vas a poder ver, nene; son animales de hábitos nocturnos; están todos durmiendo-, graficó la Doña (tristísimo; verídico; no pude verlos…)… A veces las cosas no salen como uno supone. La dinámica de lo impensado es la vida misma, aunque esa poética máxima sólo se utilice para explicar al fútbol… Estudiantes de La Plata estuvo a dos minutos de consumar una hazaña, la más excepcional de todas, el hecho de ser el mejor del mundo, pero una pelota perdida, burlona, le frustró el sueño. Más allá de eso, al menos desde este espacio, la proeza de haber llegado hasta ahí, al segundo lugar del escalafón, despierta admiración; también es un suceso épico. Ser subcampeón, a pesar de lo que digan los cultores de la gloria o Devoto, es sensacional, aunque la tapa sea para el primero… Aplauso para el maravilloso Barcelona español, la formación del momento. Medalla para su niño prodigio, Lionel Messi, quien usó su pecho con arrojo en el momento cúlmine del duelo de los duelos, y celebró su conquista con pasión (¿No era eso lo que le reclamábamos los argentinos?). Y un beso y todo mi afecto, si es que les sirve de algo, para los que no llegan, por esas cosas de la existencia, hasta donde se lo habían propuesto (yo nunca pude avistar a un Aguará Guazú, pero no voy a bajar los brazos: el zoológico sigue abierto)…
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18
Diciembre
2009
Desde la ruta se veía nítidamente: era una carpa de circo. El circo “Hermanos Servián” había llegado a Mar del Plata… Nunca antes había deseado una tarde de lluvia en la playa, hasta ese día. El circo “Hermanos Servián” había llegado a Mar del Plata… La adrenalina me carcomía; el aroma a pororó me excitaba; y el afiche que promocionaba al circo, una foto gigante de un mono viejo, canoso, encerrado dentro de un traje amarillo patito, proclamado “Chimpancé Inteligente”, generaba risas y algún que otro susto entre los chicos que se acercaban… “Cachorritos de Tigres”, “Leones Africanos” (sonaba lógico; no abundaban en José León Suárez), “Trapecistas Suicidas” (la más prolífera fuente de puestos de trabajo…), “La Gran Magia Mecánica”, y “Pony con León Jinete” (risas; verídico) le daban forma al variopinto menú del espectáculo para niños, caballeros y damas… Debo confesarles que el chimpancé lució el desgastado traje amarillo patito, aunque deambuló sin gracia por el escenario. Los tigres y los leones burgueses también me decepcionaron. Los trapecistas jamás se suicidaron. Y el pony, heroico pony, cuidó a la bestia que transportaba como si fuera un hermano sin inmutarse; pagó la entrada… Este recuerdo tiene como fin arengar a los jugadores de Estudiantes de La Plata. El Barcelona español, para muchos el mejor equipo de fútbol del momento, ostenta en su marquesina fenómenos de todo tipo, como aquel circo que visité un verano, pero también puede fallar y decepcionar, como el show de los hermanos Servían; el fútbol se ha cargado ya a muchos de los favoritos de la cátedra … Por más lamparitas de colores que cuelguen de la institución española y de sus luminarias, el balompié les dará chances a los dos; el “Pincharrata” debe creer en su poderío; debe apostar por su jerarquía y sus ganas … ¿Será para el cuadro catalán, como indican las casas de apuestas? ¿Será el crédito sudamericano el que consume la hazaña? ¿Aún tiene ganas de ir al circo de los hermanos Servián? (Sáquele una foto al pony; su hidalguía paga la entrada)…
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14
Diciembre
2009
El brutal límite hasta el que me permití llegar, antes de aceptar que la idea de dejarme crecer el cabello alocadamente no era sensata, rozó lo masoquista, me abofeteó en la cara. El último jueves, mientras disputaba un partido de baby fútbol junto con un grupo de amigos de la Radio, uno de mis oponentes gritó bien fuerte -¡Que alguien lo marque a Irma Roy!-, y luego me señaló- (no se rían; esa noche lloré en mi cama)… Más allá de que ese certero dardo dio en el blanco de mi alma, este columnista aún no se ha cortado el cabello; el “Pocahontas” del periodismo deportivo se la aguanta… Al Club Atlético Banfield tampoco le importa el qué dirán. El flamante titular del fútbol argentino no se siente menos campeón que otros, a pesar de que una parte de la cátedra desmerezca sus formas, supuestamente non sanctas… El hito de la aventura con final feliz que escribió Julio César Falcioni, el padre de la criatura, es justamente el argumento que explica al éxito de este grupo: desde el vamos, todos asumieron sus limitaciones y, a partir de la sensatez, nació un elenco práctico, que progresó con inteligencia, y que apostó por su plan en todas las canchas… Los amantes fieles del mítico “Taladro” del sur del Gran Buenos Aires tuvieron que esperar más de 113 años para verle la cara a Dios; ya se la habían visto a Falcioni; eso también engorda a la hazaña… Pido un fuerte aplauso para el monarca del balompié criollo. Que sus hinchas festejan con inteligencia, y que le hagan caso omiso a los que, envidiosos, minimicen esta genial campaña. En el baby de los jueves, a mí me baten Irma Roy, pero al pelo, estimado lector, no me lo corto nada…
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11
Diciembre
2009
-Dos chorizos, una morcilla, una porción de vacío con fritas a la provenzal, un pingüino con vino tinto de la casa de medio, un sifón chiquitito, y hielo, Maestro-, le dictamos con Santiago, mi hermano, una noche al mozo de “Chucky 5″, un parripollo que habían abierto sobre la avenida 3 de Febrero, en San Martín, cuando este columnista era sólo un adolescente inquieto… Que los chorizos hayan llegado a nuestra mesa cuarenta y seis minutos después del pedido, y que los hayan pescado de un balde colorado, donde yacían precocidos desde hacía una semana, sinceramente, no me puso molesto. Tampoco me perturbó que el tipo se haya olvidado de mi morcilla, de la ensalada y del hielo, y mucho menos la picadura de un mosquito gigante, también hambriento… Si cree que perdí el control cuando el parrillero decidió que tampoco íbamos a cenar vacío, y nos endosó dos churrasquitos quemados, presione #1. Si supone que me salí de mi eje cuando trajeron la cuenta, pulse #2. Si arriesga que enloquecí cuando el mismísimo dueño de “Chucky 5″, ante mi gesto adusto, sin ningún tipo de consulta previa, comenzó a rociarme con “Off” para protegerme de los bichos, se comió las dos papas fritas que quedaban en mi plato y se tomó, de un sorbo, mi vino con soda y su cerveza, lo felicito, usted es adivino, o alguna vez visitó “Chucky 5″, el parripollo que, además, no aceptaba tarjetas… Hay empresas que nacen condenadas al fracaso, como “Chucky 5″, y otras que ostentan, desde el vamos, bríos de grandeza. El logrado Banfield de Julio César Falcioni hizo todo lo que debía hacer para cruzar la tan ansiada meta. Si gana el campeonato, más allá de las discusiones vinculadas a la estética, será el justo monarca de esta tierra… El batallador Newell´s de Roberto Sensini también realizó correctamente su tarea. Los aciertos de la comisión directiva a la hora de sumar refuerzos, la experiencia de un técnico de elite, y la pasión y el aliento de los de afuera le dieron forma a un equipo que se le anima a cualquiera… Este domingo terminará el culebrón; sólo uno de estos dos elencos con bríos de grandeza celebrará y dará la vuelta… ¿Será el “Taladro” el que se convierta en leyenda? ¿Será la “Lepra”? ¿Comió alguna vez, estimado lector, en un “Chucky”? (No vaya; el dueño lo baña con “Off”, le come las papas fritas, le toma el vino con soda, y al rato le trae la cuenta)…
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7
Diciembre
2009
La foto retro de una vieja cámara automática, propiedad de Sabrina, una buena amiga, tenía como protagonista a la difusa silueta de un nene con mallita roja, panza redonda y brazos flaquitos, gurrumín de unos siete años que, desde la orilla del mar de algún balneario de la costa argentina, saludaba para siempre, vaya uno a saber a quién, con el agua hasta las rodillas… La imagen del chico no era tan clara como la del marco que la contenía. Él se veía como un espectro de vacaciones en Mar Chiquita… –¿Quién es el pibe, “Sabri”?-, le consulté inquieto a la involuntaria artista. –Cuando saqué esa foto, la playa estaba completamente vacía… Y al otro día, cuando descubrí lo mismo que vos estás viendo ahora y exhibí el testimonio, me revelaron que la persona, el pibe de la mallita roja, el que saluda en este retrato, no era una alucinación; se había ahogado un año atrás, y a veces volvía…-, murmuró Sabrina (verídico; susto; nada de risas…)… Los futbolistas de Newell´s Old Boys de Rosario también se paralizaron, tanto como yo cuando escuché ese relato, o como usted, estimado lector, pero no fue una leyenda la que los dejó tiesos, sino la responsabilidad que no supieron asimilar, la de defender la cima… Al ahora ex líder le sucedió lo mismo que al otra vez puntero Banfield: la presión le jugó en contra, y en vez de envalentonarlo le cayó como un piano desde bien arriba… La obligación de cuidar al tesoro nuevamente es potestad de la formación de Julio César Falcioni; la gloria que parecía lejana está a la vuelta de la esquina… ¿Habrá aprendido el “Taladro” de la lección que le asestó aquella vez Racing? ¿Le quedará al peliagudo once de Roberto Sensini una nueva vida? ¿Se topó alguna vez usted, estimado lector, con un fantasma en una playa vacía?…
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3
Diciembre
2009
Primero se voló el pan de arriba, el sombrero de esa hamburguesa que, por el viento furioso, había dejado de ser completa. El torbellino impiadoso que se había presentado sin avisar en ese parador de Villa Gesell también se llevó a la lechuga, a las dos rodajas de tomate y al huevo. Tampoco zafaron la feta de jamón cocido, la de queso, ni el pan de abajo, aún húmedo por los aderezos… El fenómeno típico de la costa argentina me había sacado, literalmente, la comida la de boca, y no me había quedado ni un peso… Cuando me paré abatido, otra ráfaga me timó el gorro. También arrastró al mantel, al plato, al vaso y a un florero. Después se voló la silla, rodó la mesa y hasta se elevó un viejo, que al rato se veía chiquito, lejano, gracias a su Dios todavía ileso… El vendaval también arrasó al parador. Sólo quedamos el torbellino y yo, que me había aferrado a la rueda de un camión que, apagado, avanzó unos cincuenta metros… Este relato de atardecer de verano no es cierto, pero es verosímil. Cuando en las playas criollas se cae el cielo, puede suceder todo eso… En el Club Atlético River Plate ocurre algo parecido. Las leyendas que circulan por los pasillos del mítico “Monumental” son absolutamente creíbles, incluso las que tienen forma de cuento… Que la sanguinaria barra brava millonaria, que cobijó la aún vigente comisión directiva que comanda José María Aguilar, se haya batido a duelo debajo de un quincho o un playón por dinero sucio, más allá de lo que diga la Justicia vernácula, es tan verosímil como esa tarde en Villa Gesell, cuando se voló hasta un viejo… El asesinato de Gonzalo Acro, que aún no se ha resuelto; la “apropiación indebida de impuestos” en la que incurrió Aguilar; los gastos a cuenta que hipotecaron a los próximos presupuestos; y todo lo que usted ha escuchado acerca de los que gestionaron a este gigante, son hechos concretos… Esto no invalida a la usina social que es la actividad educativa del Club, ni a los logros deportivos, ni al flamante museo, pero es una muestra en envase chico, rojo y blanco, de lo que no hay que hacer para evitar al infierno… Que el que tome la posta, sea quien fuere, no repita horrores recientes. El Club Atlético River Plate es mucho más grande que una década infame. Es necesario vivo, prepotente y glorioso, como en aquellos tiempos de ensueño, cuando soplaba tan fuerte como el viento, ese que hizo volar a un viejo…
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