Acerca de Juan Butvilofsky

Juan es periodista especializado en deportes. Conductor de radio. Relator Deportivo. Escritor. En twitter, @JuanButvilofsky.

La GRAN revelación. Siete años sin PEÑA…

Siete años sin Peña suena a título de revista pedorra, lacrimógeno, o a película de Brad Pitt. Vamos a celebrarlo, entonces, como cada vez en esta fecha, de acuerdo al artículo-uno-inciso-uno del testamento que nos gritó Fernando: con alegría, carajo, mierda…
El año pasado les revelé el secreto de la vida que él mismo me había revelado. Hoy elijo hacerles otra gran revelación, la GRAN revelación. Empecemos…
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POR ESTO Y MUCHO MÁS, ME VOY A RÍO, VAMOS A BRASIL, JUEGOS OLÍMPICOS!

Entre el 7 hasta el 12 de agosto, voy a contarles los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en primera persona. Al igual que en Londres, en 2012, caminaré las calles de la ciudad, el Parque Olímpico y cada rincón de la emblemática ciudad brasileña para relatarles el pulsar de la fiesta de las fiestas del deporte, cámara en mano, a través de mis cuentas en redes sociales y mi BLOG. Todo lo que me deje grabado en el espíritu y la piel esta fabulosa vivencia será compartido, será interactivo. Una manera fantástica de comenzar este viaje es pensar destinos posibles para la aventura. Quién mejor que los mismísimos atletas olímpicos brasileños para invitarnos a sus destinos favoritos en Brasil, el lugar del mundo elegido para albergar al mundo del deporte y sus sueños compartidos.

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CARRERA MAYA, FIESTA PATRIA!

Llegás, y el desayuno está listo. Te tira un músculo, y un profe te elonga para ponerte a punto. Calentamiento. Hermoso recorrido. Y en la carpa, después de 10k a buen ritmo, profes para elongar, y hasta masajes, antes del show gauchesco, chocolate y pastelitos. Maravillosa Carrera Maya. No tiene mar. Gracias Jumbo, Llorente y Cuenca y Club de Corredores. Ya espero ansioso el próximo 25.
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FELIZ NAVIDAD, por @JuanButvilofsky

Una mesa larga, de madera, sostenida por caballetes, sin mantel. Sobre la mesa, palitos, papitas, sanguchitos de miga, pan dulce y algunas botellas de Coca. La mesa navideña de tablón, montada en la redacción del noticiero de CVN, era entrañable, pero no era la mía: no estaba en mi casa. Yo tenía diecinueve años, y estaba dando mis primeros pasos como asistente de producción en el por entonces Multimedios América. Fastidiado por la situación, murmuré en voz alta, para que me escucharan algunos, algo así: “Qué cagada estar laburando en Navidad”. Inmediatamente, sin levantar la voz, pero con la firmeza y la convicción paternal de alguien que sabe mucho más que vos, y que además lo está compartiendo, Sergio Barberis, uno de mis compañeros en el noticiero, me marcó: “Juan, deberías agradecer que tenés trabajo”. Yo entendí perfectamente el fondo de la enseñanza, la razón del reto, y es mi vector en la vida aún en el día de hoy, ya con cuarenta años; honrar al trabajo como manera única e indispensable, en mí, está marcado a fuego.
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Sobre el homo-cellphone, Huracán y el instinto humano, por @JuanButvilofsky

Estoy evolucionando. Dejo atrás al homo-cellphone, ese individuo que se distrae demasiado con el teléfono celular, y vuelvo al homo-sapiens, de vez en cuando. A veces vuelvo a observar a mi alrededor, o hacia adentro, y concluyo algo. El sábado pasado, sentado contra un apoya culo del tren, yendo a la radio, recordé a una oyente que alguna vez, en algún Parquímetro, nos relató cómo ante una situación límite apareció una fuerza desconocida, instinto netamente animal, que salvó su vida y la de los suyos. Su auto se había detenido imprevistamente sobre los rieles de un paso a nivel rural. Y un tren de carga, a la carrera, inevitablemente, iba a aplastarlo. Sin margen para desatar a sus hijos, sin razonar, la mujer de unos cincuenta años se bajó, y con la fuerza de tres o cuatro hombres fuertes dentro de sí, empujó la máquina, con los niños adentro, hasta liberarla de la trampa. Ella, rememoraba, aún no podía comprender intelectualmente cómo lo había logrado. Yo llamo a ese poder el costado animal, lamentablemente domesticado y adormecido, que poseen todos los humanos.

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