CIVILES CON LUCRO, por @JuanButvilofsky

Contundente el tuit del Club Atlético River Plate, celebrando que, por “unanimidad”, le dijeron NO a las Sociedades Anónimas Deportivas. Pero habría que blanquear cuestiones, que exceden a River y valen para todos los clubes de la Argentina…

Qué son los grupos empresariales que aportan dinero y jugadores a estas asociaciones civiles, y se los llevan a los seis meses al mejor postor, dejando en el club de turno un agujero deportivo y un puñado de dólares? Se les respondo yo: son los mismos grupos que acudirían como Sociedades Anónimas Deportivas ante la primera opción de explotar a un club. Y escribí explotar, literalmente, porque los modelos que sufrimos se limitaron a la timba de compra y venta y a la explotación de derechos sin dejar inversión, obras, recambio, etcétera, salvo algún caso puntual y bienvenido.

Hoy día, el aporte del grupo empresarial que participa de la vida de los clubes criollos se limita a prestar al futbolista que compra para revenderlo más caro, sin dejarle nada al club, más allá del puñado de dólares y de partidos.

Se entiende entonces por grupo empresarial a sociedades anónimas encubiertas, que el actual modelo enriquece y no les pide nada a cambio. Injusto.

Yo soy de la asociación civil sin fines de lucro, pero REAL, o del grupo inversor con contrato limitado y reglas claras, aprobadas por los socios, que pone jugadores y plata pero deja inversión y estabilidad. Se puede?

Las declaraciones de principios románticas que conviven con grupos empresariales clásicos son una puesta en escena. Cuidemos a los clubes… Y dejemos de exclamar sentencias románticas, mientras los mismos grupos empresariales de siempre compran y venden jugadores que, en algunos casos, son propiedad vía testaferro de los mismos dirigentes…

@JuanButvilofsky