EL CIRCO MUNDIAL, por @JuanButvilofsky

Desde la ruta se distinguía nítidamente: era una carpa de circo. El circo “Hermanos Servián” había llegado a Mar del Plata. Nunca antes había deseado una tarde de lluvia en la playa, hasta ese día… La adrenalina me carcomía. El perfume a “pororó” me excitaba. El circo “Hermanos Servián” había llegado a Mar del Plata…

El afiche que hacía de boca de acceso a la carpa era una foto gigante de un mono viejo, canoso, encerrado adentro de un traje amarillo, proclamado “Chimpancé Inteligente”. El mono sapiens generaba risas y algún que otro susto entre los más chicos. Al variopinto menú del espectáculo lo completaban los “Cachorritos de Tigre”, los “Leones Africanos” (sonaba lógico; no abundaban en José León Suárez), “Trapecistas Suicidas” (la más prolífera fuente de puestos de trabajo), “La Gran Magia Mecánica” (¿?) y “Caballito Pony con León Jinete” (me temblaban las piernas a mí, que no soy un pony, de solo pensarlo).

Media hora más tarde, el mono de traje amarillo deambuló sin luces ni ganas por el escenario. Los tigres y los leones burgueses apenas bostezaron. Los trapecistas jamás se suicidaron. Y el pony, heroico pony, cuidó al león que transportaba como un camionero a Moyano. Todo había resultado patético, pero me importó poco y nada, porque yo había ido al circo con mi abuela Chiche, y ella me había llevado de la mano…

Las circunstancias “trágicas” y los imponderables pesan menos, o se corren hacia un segundo plano, cuando uno está contenido, bien acompañado. Esta máxima fue el punto de partida que gestó a la actual selección argentina. Alejandro Sabella fundó un grupo de amigos, diseñado a medida del líder de este deporte a nivel global. Vale aclarar que “los amigos de Messi” son jugadores extraordinarios.

Y a partir de esta unión grupal, decantó el equipo, un once anárquico, que cree en el Capitán del barco, y respeta a ultranza al DT Sabella, por haber contemplado las preferencias, tal vez inconscientes, a veces evidentes, de este conjunto granítico de seres humanos.

Esto no garantiza nada, por cierto. Y no les falta razón a todos los que destacan a los nombres que no integran la lista definitiva. Ahora bien, en estos casos, de cara a las batallas fundacionales, siempre es mejor mirar hacia un costado y descubrir a un hermano.

Se acabó el tiempo de las palabras, y el miedo a perderlo todo por un desgarrito. Llegó la hora de responder las preguntas que aún nos estamos haciendo. Deberán hacerlo ustedes, jugadores, adentro de la cancha, y en Brasil, territorio villano. Yo creo en la selección argentina. Yo no tengo la menor duda de que se tienen confianza. Me han manifestado personalmente lo que pesa la comunión entre ellos. Nada como ir juntos a la par, a un Mundial, como esta Selección, o a un circo, de la mano de tu abuela, como alguna vez fui yo, para ver a un mono canoso, a un tigre burgués y a un pony sufrido, heroico pony, con un león sobre el lomo gastado.

El circo mundial abre sus puertas. Pases y vean, damas y caballeros. Mágicos números están por venir. Están todos invitados!

Por @JuanButvilofsky para @TablonArgentino