RAMÓN, ESTO ES UN BARRA BRAVA… Por @JuanButvilofsky

Y aquí me encuentro otra vez, pasando la aspiradora, escuchando mi disco favorito (“Siete canciones inolvidables pasar la aspiradora”), agobiado por la pregunta que me extorsiona: ¿Qué es un barra brava?…

Un barra brava, entiendo, es un integrante de un grupo mafioso organizado, que usufructúa con el delito en todas sus formas, amparado por la estructura política podrida de los organismos de control, que no controlan nada. Estas organizaciones delictivas son generalmente patrocinadas por dirigentes políticos y deportivos, por entrenadores y futbolistas cómplices, y por los otros, el resto de los protagonistas de este universo, TODOS los que eligen al silencio y la inacción por temor a las muy posibles represalias de estos delincuentes, que amenazan, y matan.

Un barra brava no es “el Gordo Cabeza de Toronja”, verdulero de lunes a sábado, superhéroe los domingos, quien lucha por su romántica causa barrial, estrolando hinchas de otros cuadros contra los portones del estadio. Estos delincuentes son patrones o “punteros”, que abastecen de drogas a quienes las consumen, explotan “zonas liberadas”, revenden entradas o alquilan carnets de socios, se apoderan del marketing trucho de las franquicias, queman urnas en elecciones o concurren a los actos políticos del mejor postor, siempre con una misión y una retribución, por supuesto, previamente consensuada.

Las barras contemporáneas no tienen el más mínimo interés en desatar guerras contra sus pares de otras hinchadas. Las batallas son internas. El control de la tribuna y de la caja negra de una jurisdicción puntual es todo lo que se necesita para darle de comer a las manadas macabras.

¿Qué es lo que no entendió Ramón Díaz, acerca de “Los Borrachos del Tablón”? ¿Por qué les agradeció a ellos, a la marca registrada, y no a los hinchas del Club Atlético River Plate, después de ganar un partido? ¿Por qué “Los Borrachos del Tablón” exhibieron una bandera con la imagen de Ramón, “el más ganador”, debajo de sus banderas clásicas? ¿Qué tiene para decir al respecto la Institución millonaria? ¿El DT es rehén, cómplice o patrocinador? ¿Cómo reaccionará el universo del fútbol argentino, y los organismos de control, ante esta declaración insensata?

Enciendo la aspiradora, más tranquilo, y vuelvo a poner mi CD (“Siete canciones inolvidables para pasar la aspiradora”). Mi existencia es más leve, pues encontré una respuesta a la pregunta que me extorsionaba. Eso, exactamente eso, es un barra brava…

Por @JuanButvilofsky para @TablonArgentino