TIPOS BRILLANTES, por @JuanButvilofsky

Recapitulemos. La frustración tamaño “ser segundo en el país en el que el segundo es un inútil” había hecho estragos en la armonía de la selección. Al golpe al mentón que nos dios Alemania, en Río, le siguió una horda de chilenos talentosos pisándonos la cabeza para robarnos el sueño.

Yo estoy en las antípodas de la gloria o Devoto. Los dos sub campeonatos definen a esta generación de futbolistas criollos: son tipos brillantes. Pero la voracidad competitiva del grupo, la cruz de Messi que es celeste y blanca y el paso en falso de Martino, con un discurso pulido que se quebró en mil palabras por su planteo ante Chile, colisionaron al barco. Un barco que lució hundido hasta la resurrección, ya que de pascuas estamos. La resurrección sucedió, como alguna vez en tiempos de Alejandro Sabella, frente a Colombia. Y renació tal vez con la mejor versión colectiva posible, y hasta prescindió de un Messi lesionado y enculado.

Hoy el punto de partida es otro. Primero Chile, y después Bolivia, chocarán contra una formación con nombres nuevos en su gordo esqueleto. Funes Mori es el central indiscutido. Mercado le hace sombra a Zabaleta. Biglia, Mascherano o Kranevitter y Banega salen de memoria. Y arriba sobra. Messi, siempre, Kun, a la altura, Di María, recuperado. Y esperan Dybala, y reclama Higuaín lo que cree que es suyo. Y acosan Ruben y Wanchope. Y Angelito Correa crece. Hoy la selección no está entre los cinco que van a Rusia, y eso es lo menos importante. Hoy asoma un equipo serio, fuerte, de cara a la Copa América del Centenario, que tal vez tenga su punto de maduración justa en 2018. Yo grito “si se puede”. Yo creo.

Los espero este jueves y el martes en @JuanButvilofsky, mi cuenta en twitter, para vivir interactivamente la doble jornada Eliminatoria. Todos bienvenidos, siempre.